Hacía mucho, mucho que no iba al cine. Desde La Vida de los Otros, creo.
Me llamó la atención que el periódico tuviera la noticia de que el año entrante va a haber un aumento en el precio del boleto. Lo único que le queda al cine es una pantalla muy grande y ser un evento social (ir con amigos, pareja), pero ante las ventajas que ofrece la piratería no me explico que lo que atinen a hacer los dueños de los cines sea aumentar el precio. Ayer, miércoles, el boleto costó 33 pesos.
Antes de empezar la función recuerdo tres anuncios. Uno de Peugeot que trata de convencernos de que los autos que fabrican actualmente pueden llegar a compararse a la belleza de sus primeros modelos. Al menos estuvo bien hecho. En otro comercial, una transacción ilegal clásica (dos grupos de delincuentes, una bodegota vacía) tiene un giro interesante cuando uno de los delincuentes intenta pagar con una tarjeta de crédito… y el otro acepta. El tercer comercial que recuerdo me parece el más destacado por lo malo que es. Es un comercial de Telcel donde vemos muchos jóvenes presumiendo de lo orgullosos que son de pertenecer a Telcel, maravillados de que sus amigos también pertenecen a esta compañía. Todos los jóvenes son alegres, desenfadados, delgados, guapos (o al menos no feos). El mensaje que me transmitió es claro: “no nos importa lo que la gente piense de nuestro comercial mientras esté bien hecho técnicamente”. Porque en verdad me sorprendería saber que se lo mostraron a un público diverso y éste tuvo comentarios positivos. Nótese que no fui al cine a pagar por ver anuncios. Creo que lo que reciban por este concepto es un extra al ingreso de las entradas (y comida) del mismo cine. Y aún así los precios van a aumentar.
La película fue La Brújula Dorada. Cae en una categoría de película que se puede describir mediante los siguientes atributos: basado en un libro, el o los protagonistas principales son niños, hay personajes o situaciones fantásticas. Ejemplos: La historia sin fin, Jumanji, Zathura, Charlie y la Fábrica de Chocolate, Las crónicas de Narnia: El León, La Bruja y el Ropero, Las Crónicas de Spiderwick y La Brújula Dorada (quizás también El Puente a Terabithia?).
Diré que iba sabiendo que se suponía que era “más oscura que Narnia” y que no le había ido tan bien en taquilla.
De hecho tenía alguna esperanza de conseguir los libros antes de ver la película pero ahora… no se… La película al menos la sentí muy apresurada: 15 minutos para mostrarnos a Lyra (la protagonista), 2 minutos para mostrarnos a su “tío”, 15 minutos para presentar su vida con la Señora Coulter, 15 minutos con los gyptians, 2 minutos para introducir a una bruja, 10 minutos para conocer al cowboy dueño de una especie globo, conocer a un oso, liberarlo y comprometerlo a ayudarle, 10 minutos para ir con el oso a una cabaña en medio de la nada a rescatar a un niño, regresar y presenciar una batalla entre los gyptians y unos esquimales/asiáticos y ser secuestrada, 15 minutos para que sea entregada a los osos que viven ahí, engañar al rey oso, esperar a que llegue su oso y peleen entre los dos, 15 minutos para introducirse a la prisión donde están los niños, encontrar a quien buscaba, urdir un plan, ser atrapada y sometida a experimentos, ser rescatada, recibir una revelación de la Señora Coulter y escaparse de ella junto a los demás niños, 15 minutos para que los niños desafíen a los comosellamen/policías/malos de reserva y se desate una pelea entre estos y el oso, los gyptians y las brujas.
Lo conté en 114 minutos aunque según wikipedia me pasé por uno.
Añadir a esto animales parlanchines creados por computadora (nada convincentes) a montones -a excepción de un buho que se vió más o menos vivo- y que el plot principal se queda para otra película. Ah! y brujas voladoras con movimientos la verdad chafas (o al menos a mí se me hizo que si uno prestaba atención vería los cables jalar a las brujas).
No estoy diciendo que sea pésima, pero la verdad… no convenció. Quizás los libros valgan la pena.
Veredicto final: Estuvo………. entretenida…