De una mera posibilidad nació una idea.
Y de esa idea ha nacido la acción. En cuestión de un momento a otro, la maquinaria se echó a andar.
“Si no es ahora, quién sabe cuándo”. Y ayer quedó sellado el destino: viajo de vacaciones.
Nota mental y tip para el viajero previsor: sacar visa americana y reservar con unos 4 meses de anticipación.
La herrumbre que impedía el movimiento se manifiesta ahora: mucha incertidumbre de cómo saldrán las cosas y miles de detalles que hay que planear.
Pero ya no se puede mirar atrás.