Aquí estoy, después de mucho tiempo. Y mucho ha pasado, aunque no lo parezca.
Finalmente está sucediendo: nos vamos a vivir juntos!
Uno podría pensar que a nuestra edad eso sería trivial, una decisión que se toma rápido y simplemente se hace. Quizás la sociedad ha propiciado hasta cierto punto este fenómeno, que la gente tarde más en empezar su propia vida. Pero también es cierto que si uno quiere, lo hace, así que tampoco es pretexto.
Quizás esto debió pasar hace mucho tiempo. Quizás realmente este fue el momento adecuado.
En Junio las cosas empezaron a echarse a andar, lentamente. Después del avance (el último!), y después de algunas semanas, empezamos a buscar depa. Perezosamente, “poniéndonos nuestros moños”. Paseábamos y si nos gustaba alguno, apuntábamos el teléfono. Generalmente no hablábamos. O no hablaba yo, porque P! aún estaba dando clase. En Julio se me ocurrió meterme al curso de Procesos Alternativos de Impresión (tres semanas), que me absorbieron casi todo el tiempo. P! acabó su clase, y las vacaciones se agotaban poco a poco; la ventana de oportunidad se cerraba poco a poco.
A mediados de Julio la cosa se puso más en serio. Yo creía que era crucial hablar primero con los papás (sobre todo los de ella) antes de decidirnos por un depa. Finalmente hablamos (fue el 24?) y las cosas salieron bien, hasta eso. Aunque no se mostraron muy de acuerdo con la idea de que no estábamos pensando en una boda religiosa, nos apoyaron en nuestra decisión. Con mis papás, unos días después, fue más fácil.
Ahora, encontrar depa no es cosa fácil. Al menos no lo es cuando uno lo quiere en zona “nice”. Desde el principio yo tenía la idea de que la búsqueda fuera hacia el poniente, acotada por Muñoz y el río. En esa zona hay un montón de depas, pero la inmensa mayoría tenían algún problema: o no tenían letrero, o tenían letrero de Se Vende, o se veían en malas condiciones, o se veían muy caros (y lo eran, como nos dimos cuenta después). Algunos, contados, parecían adecuados. Buscamos en internet, en periódicos (Pulso y El Sol) y caminando o en auto. Internet no es tan confiable, y hasta me dan ganas de poner un sitio nomás por la experiencia que tuvimos. Hay varios lugares que te dan la información pero en muchos casos no está actualizada. Hay anuncios hasta del año pasado. En los periódicos hay mucho de inmobiliarias, pero como que en general son precios más elevados. En El Sol hay algunos más que no parecen de inmobiliarias, pero hay que tener cuidado con los anuncios: algunos no dicen nada (“Bonito departamento, muy bien ubicado. Informes al Tel. fulano”) y otros traen información que no es muy correcta (como por ejemplo, que está ubicado en “Tequis” cuando en realidad está como en Bugambilias).
Mi viejo mapa de San Luis ni siquiera trae algunas colonias, y google maps a veces no es tan bueno para encontrar colonias ni calles.
Los precios razonables para un depa o casa están rumbo a Jacarandas y la Industrial Aviación. El Rosedal también es popular. Ninguno de esos rumbos me animaba pues se me hace lejos de los lugares que frecuentamos (la escuela, la casa de los papás, la uni TM). Para esto habíamos hablado preguntando por los depas que están entre el Office Depot y la Plaza Del Valle y los únicos que me contestaron ese día me dijeron que ya no tenían ahí, pero que sí tenían cerca del Dorado. Esos me hacían ojitos a mí desde hacía mucho porque el rumbo se me hacía tranquilo, tenía buenos accesos (al río, a Nereo, a Zapata, a Carranza y de ahí a la Diagonal), y por la cercanía con El Dorado/Chedraui. Considerando lo que habíamos visto (y lo que veríamos luego) no estaban tan caros ni estaban nada mal, pero de los dos que nos interesaban, uno ya le había echado el ojo alguien más, y nos confirmaron después de un par de días que sí se había rentado. El otro, aunque ligeramente más barato, no tenía cocina integral (gran problema, en ese entonces).
Uno en Balcones estaba ligeramente más barato y tenía cocina integral, pero el patio parecía muy pequeño para la lavadora y la secadora (y cómo se nos iba a ocurrir hace seis o siete meses cuando compramos la secadora que íbamos a batallar con el espacio?). Vimos unos por la Guadalajara que está por mi casa. Muy espacioso pero muy maltratado por la familia que lo ocupó antes, un solo espacio para auto (que se estacionan en línea. A batallar con los vecinos a ver quién lo acomoda más cerca de la calle), sin cocina integral. Precio razonable. Varios enfrente de Morales: uno lo vimos (con duela y baño con bonitos acabados, pero algo caro, y el espacio para la lavadora/secadora era demasiado pequeño, y estaba en la cocina). Otros ni los fuimos a ver, pues en el periódico y en los sitios de las inmobiliarias aparecían con precios más elevados. Otra sobre las inmobiliarias: tampoco actualizan su información en sus páginas (los que tienen). Vimos algunos cerca de donde vivo: la diferencia entre el más caro y el más barato fue de dos cuadras en distancia, y $6,500 en precio (el más barato se veía bien pero para variar, la página de la inmobiliaria que lo listaba no había actualizado que ya se había rentado). En Cuauhtémoc, atrás del Chaires, unos en $6,000 y a una cuadra, otros en $4,000. Cómo se justifica la diferencia de precios!?
Encontramos una casa en Agustín Vera. Precio muy razonable. Pero cuando la fuimos a ver, nos dimos cuenta de que la casa estaba descuidada y era vieja. Había salitre en las paredes y cucarachas muertas en todos los cuartos. El dueño tenía un par de cuartitos en la parte de atrás llena de tiliches.
Como relojes de arena simbólicos (o será que me estaba volviendo medio loco), varias cosas se estaban acabando en mi casa: las almendras que ceno en la noche con pan tostado, mi desodorante, mi libretita (la última cuarta parte con teléfonos de depas), etc. El lunes 3 también se acabó nuestra paciencia. Fue un día donde las cosas salieron bastante mal. Estábamos hartos de buscar cuando lo que veíamos en el periódico era lo mismo día tras día. Unos depas cerca de Tatanacho se veían bien pero no me convencía el lugar (aunque debo reconocer que está bien iluminado pero… simplemente no me latían) y la escalera era diminuta. Durante todo este tiempo no me convencían más que los del Dorado, a pesar de que los de Tatanacho tenían un cuarto y un baño más. Al límite del hartazgo, logré convencer a P! de los del Dorado. Ella sabía que iba a ser difícil convencerme, y aunque yo sabía que no le agradaban del todo, en verdad no me gustaban otros, y por lo que se veía no íbamos a encontrar algo mejor. Por fin hablé y me dijeron que el dueño ya los había rentado.
Hasta eso no me agüité. Más bien me invadió una sensación de que las opciones se habían reducido gachamente. Yo siempre había contado con que la suerte haría que no se ocuparan (a pesar de que pasaron al menos tres semanas desde que los vimos). El ánimo estaba por los suelos. Todavía fuimos a ver otros (los que dizque estaban en Tequis) pero al estar tan lejos no convencían. Todavía buscamos una casa pero estaba en una microprivada y había graffiti por ahí. Tanto el dueño del depa de Tatanacho como una inmobiliaria (la de la casa en la privada) parecían pedir un montón de datos que no creo que hubiéramos dado satisfactoriamente (e.g. “¿Cómo se llama el nombre de tu jefe?”). De regreso pasamos por los de Balcones: ya no tenían letrero.
Es innecesario añadir que fue probablemente el peor día del año.
Hasta me estaba volviendo supersticioso. Tenía la impresión de que había una voluntad manifiesta actuando contra nosotros (y considerando que mi suegra aún guarda rencor porque no va a haber bodorrio religioso pues…
)
Al día siguiente nos pusimos las pilas y fuimos a buscar más. No había muchos lugares donde no hubiéramos ido pero aún así encontramos un par de cosas. Una casa pequeña cerca de Sierra Leona: $4,000. Hasta ahora no logro entender cómo es que alguien pagaría $20,000 mensuales por un departamento (Av. Chapultepec, los grandotes) si puede tener probablemente el mismo espacio en una casa por $4,000 (digo, sé que la comparación es exagerada, pero si tienes $20,000 cada mes pues podrías permitirte una casa buena por ese precio o menos no?). O cómo alguien querría pagar $6,000 por la planta baja de una casa (Urdiñola) cuando a tres cuadras hay una casa para tí solo (claro, un poco más pequeña), en $5,000 (Bell). A lo mejor es cuestión de estatus. O estoy sospechando también que mucha gente viene de fuera y la compañía les paga la renta (eso explicaría porqué muchos son amueblados). A mí que me disculpen pero si yo fuera una empresa no le daría a nadie tanto dinero para una renta, o será que pienso que ese tipo de prácticas hace que los precios suban. “San Luis es caro”, es el rumor, y entonces los arrendatarios aprovechan y como “San Luis es caro”, suben la renta.
Pero estoy divagando. Lo importante es que ese mismo día encontramos unos depas que nos agradaron. Ya habíamos pasado por ahí pero cuando hablamos no nos contestaron. Ese día sí lo hicieron, y en la tarde fuimos a verlos. Son creo ligeramente más pequeños a los del Dorado pero no están tan de atiro. Al día siguiente firmamos el contrato.
No tienen cocina integral pero a ver cómo le hacemos. Tampoco tienen alcantarilla así que hay que tirar el agua del trapeador en la coladera de la regadera, y el patio está muy pequeño. Pero el lugar parece tranquilo (ya veremos el lunes), está bonito (hay plantas y pajaritos) y está más o menos bien ubicado.
Ahora que ya tenemos un lugar, tengo algo de ansiedad, sobre todo por el dinero y por los compromisos. De dinero espero que sí la hagamos aunque sea este semestre. De lo otro, tenemos una clase en la uni TM y a como dé lugar hay que avanzar o terminar la tésis. Si todo sale bien, el año que entra ya no tendríamos ese peso encima y podríamos buscar más clases. Este semestre hay que chambearle.
Así que, a los 3 cuates que leen este blog: espero verlos pronto en nuestro nuevo hogar!